Este poema celebra la amistad entre dos personas que siempre se apoyarán el uno al otro, compartiendo sus penas y alegrías como testigos el sol, la luna y el viento. Aunque se separen físicamente y viajen a mundos distintos, su amistad perdurará más allá del tiempo y la distancia, buscando juntos sus sueños locos tal como pocos amigos lo hacen.